Promesas

–“¿¡Ritvon!?”

Una voz familiar y varias manos le ayudaron a levantarse.

–“¿¡DAFUCK!? ¿Los ‘Deadguns’? ” –exclamó Ritvon con sorpresa, todavía sacudiéndose el polvo de la caída.

–“¡Cabrón! ¿¡Qué putas estás haciendo aquí!? ¿Estás bien? –alzó la voz DarkSchneider.

–“Sí. Parece que sólo son unos pequeños raspones.”

–“Ay hijo de tu puta madre, ¡pues bien merecidos los tienes! ¿A quién rayos se le ocurre andar en motocicleta con un apocalipsis zombie en pleno apogeo? ¡Y más a semejante velocidad! ¡Por Dios, sólo a un idiota!” –regañó DarkSchneider con un conocido timbre de voz.

–“Sí, creo que no fue lo más prudente” –agregó Tonchi desde atrás –. “Ahora que si lo piensas, es una manera muy inteligente de moverte, porque así…”

–“Cállate Tonchi, no queremos saberlo” –calló Sybelle.

–“’Ta bien pues, me callo” –dijo Tonchi cabizbajo y Sybelle sonrió.

–“¿A dónde se dirigen?” –cambió de tema Ritvon.

–“Pues queremos llegar a esa Ferretería para conseguir armas o algo útil para matar zombies. Después a casa de Tutti, a recogerlo a él y a McAnon (jiji), abasteceremos de comida y luego a casa de Tonchi a hacer nuestro fuerte (y jugar etsbots)… bueno, eso si llegamos, ya que ‘alguieeen’ anda desatada atropellando a todos los zombies que ve en el camino… y sí, estoy hablando de ti, Sybelle” –contestó DarkSchneider mientras Sybelle reía un poco por lo bajo.

–“¿Pero tú qué pedo? ¿A dónde vas? ¿Y por qué andas solo? ¿Y qué pasó con Chick?” –comenzó a preguntar ‘DS’.

–“Chick está bien. Está con los demás xbebop.”

–“¿Pero entonces por qué no estás con ellos? ¿O vas para allá?”

–“No, de hecho los acabo de dejar para atender otros asuntos.”

–“¿Otros asuntos? ¿Pero qué puede ser más importante que…?” –pausó un poco Schneider al darse cuenta de las intenciones de Ritvon –. “Ay, cabrón… ¿en serio?… ¡NO MAMES!”

–“¿¡Qué!?”

–“¿¡Qué!?” – arremedó Schneider con voz de lelo –. “Como te gusta hacerte pendejo. ¡Si bien sabes cabrón!”

–“Bueno, entonces debes entender que es mi deber cumplir con las promesas que he hecho.” –dijo seria y un poco dramáticamente Ritvon.

–“Ay Dios… ¿¡A quién te parecerás!?” –Schneider se llevó la palma a la cara exasperado –. “¡A ver si ya te dejas de esa clase de mamadas y comienzas a se…!”

–“¡Ya ‘mofis’! Cálmate” –apaciguó Sybelle.

–“Pero es que… grrh grrrh” –comenzó a refunfuñar entre dientes Schneider, y ahora Ritvon fue quien rió por lo bajo.

 

Pasaron unos minutos antes de que Darkschneider dejara de renegar, durante los cuales Ritvon y Sybelle comentaron posibles teorías, algunos planes y consejos.

–“Bueno Ritvon, nos avisas si necesitan algo” –se despedía Sybelle mientras Ritvon terminaba de cerciorarse que todo estuviera bien con su motocicleta, salvo por los múltiples rayones en todo el lado izquierdo de la carcasa.

–“¡Claro, igual ustedes!… pero por cierto… hay una duda que tengo desde que nos encontramos…

–“¿Sí?”

–“¿Por qué carajos Alfo trae tacones y está vestido como una prostituta?”

–“Ah, eso es para distraer a los zombies… de hecho creo que tú podrías lograr el mismo efecto si te pusieras a bailar las canciones de Dance Central o algo así…” –dijo Sybelle vagamente.

–“Este… ignorando tu comentario final; lo que no entiendo es cómo…” –trató de seguir preguntando Ritvon pero fue interrumpido por DarkSchneider –: “Cállate Ritvon, es un plan tan cabrónamente complejo que tu mente no lo terminaría de entender.”

Ritvon volteó a ver a Alfo con cara inquisitiva.

–“Sí, es lo mismo que me dijeron a mí…” –agregó pasiva y resignadamente Alfo.


¡BUUUUM!

¡AAHHHH!

¡PUM!

Se escuchó un grito de niña seguido por un golpe en seco tras la explosión.

–“¡A huevo! ¡MEGA KILL!” –dijo una voz chillona entre el humo generado por la granada.

–“¿¡Ixai, eres tú!?” –preguntó Gotshi con incredulidad, recibiendo un chiflido como respuesta –. “¿Cómo es que saliste vivo de esa explosión?”

–“¡Con esto! Muahahahaha” –El humo seguía sin disiparse del todo, pero entre las sombras, una enorme pinza de metal se levantó, acompañada del chistoso sonido de la risa ‘malévola’ de Ixai –. “Me sirvió como escudo y recibió el impacto por mí.”

–“A mí me sorprende más el hecho de que pueda cargar semejante cosa” –señalo CiX.

–“¡Uno que sí entrena, cabrón! Ustedes que nunca van al Kung Fu por huevooonessss.”

–“Naah, ni que fuera ‘pa tanto.”

–“Oigan, ¿y si mejor dejamos eso para luego? Por si no lo han notado, ya no tenemos reja y se nos está viniendo una horda de zombies así de ‘no mames’ –dijo Ixion señalando a lo que quedaba de escaleras por donde continuaban subiendo más y más muertos vivientes.

–“Amor, ¿qué hacemos?”  –inquirió Gotshi a punto del llanto.

Sin municiones, la situación se tornaba más densa y negra que la misma oscuridad que los envolvía. El grupo se encontraba atrapado en la azotea, sin opción de salida. Un salto hacia la calle parecía la única alternativa, pero estando en un tercer piso, eso sería igualmente mortal.

Las criaturas no se apresuraban hacia sus víctimas, como si estuvieran disfrutando del momento ante su inminente victoria y una gran cena.

Ixai apenas podía mantener en alto la enorme pinza que había obtenido como ‘trofeo’ de su acto previo, así que un juego de swings para quitarse a los zombies de encima era impensable para sus condiciones actuales.

¡BUUUUM!

Una nueva explosión invadió el ambiente esparciendo restos de zombies por todos lados.

–“¿DAFUCK?” –exclamó CiX.

–“¡Ey! ¿Qué esperan?” –gritó alguien detrás de la nube de humo.

–“¿Pero quién es…?” –trató de averiguar Ixion, siendo interrumpido por el grito de Chick –: “¡¡NO MAMEN!! ¡¡ES CHECHEL!!”

–“Ándenle pues, córranle” –se desesperó Chechel.

El grupo se apresuró entre los restos putrefactos de los zombies que habían sido destrozados por la granada de Chechel.

–“¡Æuh!, ¿Eso qué Ixai?, no mames, ni la puedes” –se burló Chechel al ver pasar a Ixai a duras penas con la enorme pinza.

–“¿¿Yyyyy?? Al menos yo soy hombre” –replicó Ixai inmediatamente.

–“Ææeeuuh ¿Eso qué? Además ni pareces, pinche güera. A ver, presta que vas re-lento.”

–“Nel, es mía.”

–“Si serás… ándale pues, pero apúrale las nalgas” –sentenció Chechel.

Los pocos zombies que quedaban fueron derribados rápidamente (Chechel los noqueaba con sus técnicas de Muay Thai y luego CiX les daba el double Tap con las pocas municiones que habían logrado recuperar), pero el fuerte que habían construido se encontraba en escombros. Era obvio que no podrían permanecer ahí, al menos no por mucho.

El cansancio se apoderó de ellos mientras limpiaban los restos de zombies y destrozos (además de unos cuantos vómitos que iba dejando Chick al querer ayudar), e intentaban bloquear las entradas lo mejor posible. Pensar en un plan les sería imposible en esas condiciones, así que resignados y exhaustos por los eventos de la noche, lanzaron suerte para decidir las rondas y poder descansar.

Ixion se encontraba mirando por la ventana. Los primeros rayos de luz aclaraban el cielo poco a poco. «"¿Qué hacer?"» se preguntaba para sus adentros. Las municiones eran escasas, el lugar no sobreviviría otro ataque, pero sobre todo, Ritvon no había vuelto, y su promesa de regreso se desvanecía junto con la noche…


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