Silencio

¿Los zombies saben tocar puertas? – preguntó Chick alterada.

No que yo sepa – respondió Ixion.

Preparen sus armas – dijo Ritvon mientras abría la primera de las puertas.

Ya pasaban de las 10. La brisa fresca del verano pasmó un aire de suspenso en los jóvenes. Aún era muy pronto para que CiX hubiera regresado de su encrucijada de rescate, lo cual ponía a los compañeros inquietos y buscaran actuar con mayor cautela.

¿Hay alguien ahí? – habló Ritvon en voz alta hacia la puerta de metal.

*Fuiiii* sonó el leve chiflido en forma de afirmación.

¿Ixai?- inquirió Ritvon sorprendido.

*Fuiiii* volvió a sonar del otro lado seguido por una voz y tono conocido por sus constantes reclamos – ¡Wey! ¡No mames, ábreme ya! Está haciendo un chingo de frío.

Ritvon volteó a ver sus compañeros y al momento ellos asintieron poniéndose en guardia justo antes de abrir la puerta de golpe.

¡Hasta que! ¿Por qué tardaron tanto?, ¿y por qué esas caras? – interrogó Ixai al ver la sorpresa en los rostros de sus amigos.

¿Cómo carajos llegaste hasta aquí ileso?, pensamos que estarías muerto después de caer de la camioneta… – dijo Ritvon incrédulo.

Ahhhh, no. Pero ¡pinches vatos, se pasaron de lanza! me di un putazazazazo… – comenzó a explicar Ixai frotándose la nuca.

Pero ¿y la horda de zombies? – interrumpió Ixion.

Ixai levantó la mirada como empezando a recordar – Ahhh si, no mames… pues lo que pasó fue que…

¡¡¡¡GRAAAHHHHH!!!! – Un terrible rugido se escuchó detrás de Ixai.

Sin haberlo notado, un enorme zombie mutante se había acercado a la entrada y se disponía a atacar al grupo. Todos gritaron por la sorpresa sin poder reaccionar, dándole ventaja al abominable monstruo para tomar a Ixai de un brazo y acercarlo hasta lo que parecía su rostro. Un escalofrío recorrió a Ixai mientras el zombie lo miraba frente a frente bufando agitadamente y luego lanzando de nuevo su sonoro rugido.

¡Uuuta madre! No te vendría mal una buena lavada de boca – comentó Ixai completamente asqueado.

Ixion, Chick y Ritvon corrieron a tomar a su amigo por las piernas para tratar de soltarlo sin mucho éxito. La fuerza del zombie era inmensa. El forcejeo continuó por varios instantes sin que ningún bando cediera y bajo los gritos de dolor de Ixai.

SCREEEEEECH!! BANG! BANG! BANG!

Un auto rechinó llanta junto a ellos soltando varios disparos, haciendo que Chick, Ixion y Ritvon cayeran hacía atrás por la conmoción.

Ritvon se levantó rápidamente para ver qué había ocurrido en lo que Ixion y Chick se ayudaban mutuamente.

Al salir notó el cuerpo del zombie en el suelo con dos hoyos en la cabeza. CiX había llegado justo a tiempo.

¡NENA! – gritó Chick emocionada al ver a Gotshi bajar del carro y correr hacia ella, culminando en un abrazo emotivo. Mientras tanto Ritvon corrió a quitar un par de zombies que estorbaban la cochera para que CiX pudiera guardar el auto blanco.

Vayamos adentro, que aquí no es seguro – alertó Ixion.

Espera, ¿y el Wato? – Chick volteó a ver a todos lados sin encontrarlo.

¿No es él? – preguntó Gotshi apuntando a un cadáver.

¡OMG! ¡CiX, mataste a Ixai! ¡Hijo de p…! – Empezó a blasfemar Chick, pero siendo callada por la mano de Ixion – ¡ESPERA! no lo digas, nos podrían demandar por plagio.

¡Ah! tienes razón… Bueno, de todas maneras iba a morir – agregó Chick indiferente, seguida por las risas suaves de sus compañeros al entrar a la casa y verificando que las entradas fueran impenetrables.

————

Las risas habían quedado atrás mientras CiX había contado su pequeña hazaña para recuperar a Gotshi. Era ahora el eco del segundero avanzando quien amortiguaba el silencio de la estancia. El humor despedía un olor seco de preocupación y la tensión se podía observar en los gestos incómodos de cada uno.

¿Qué haremos ahora? – Preguntó Chick inquieta.

Todos continuaron pensativos y en silencio.

Chick cambió la mirada mientras el pánico comenzaba a invadirla.

Tranquila nena… todo estará bien – dijo finalmente Gotshi sin poder ocultar la tristeza en su mirada, pues ella también estaba aterrada.

Bueno, podemos quedarnos aquí ahora que Ixion ha reforzado la reja y matar a los zombies que se acerquen… – dijo CiX serenamente.

¿Y la comida? – Exclamó Ixion con mucho hincapié.

Podemos ir a las plazas cercanas para traer todo lo necesario… – aportó Gotshi.

Supongo que no es mala idea – Respondió Ixion un poco más relajado.

¿Y luego? – habló Chick alterándose de nuevo.

El ambiente se ponía cada vez más denso; todos se sentían confundidos y desesperanzados por la situación sin precedentes. En varias ocasiones hablaron sobre cómo sería si llegara a pasar y que harían pero ahora todo se nublaba, todo seguía siendo tan irreal como en aquellas pláticas.

Creo que tendremos que esperar a que nos rescaten o se acabe todo esto… ¿Cuánto creen que tarde un zombie en morir de hambre? – Inquirió Gotshi

Primero habría que saber si es que llegan a morir de hambre… – apuntó Ixion – Quizá podamos experimentar con ellos… incluso encontrar una cura… si es que la hay… – Añadió Ixion.

Los comentarios e intercambio de ideas continuaron, pero entre ellos, Chick notó que Ritvon no había hablado desde que entraron a la casa. Inmediatamente volteó a verlo encontrándolo inmerso en sus pensamientos, con la mirada fija en la nada y la expresión demasiado seria.

Ritvon, ¿estás bien? – preguntó Chick angustiada.

Todos callaron como entendiendo que algo no estaba bien y voltearon a ver a Ritvon. Nuevamente todo quedó en silencio por varios segundos, que parecieron horas.

¿Ritvon? – repitió Chick.

Vamos, habla. ¿Qué pasa? – Insistió Ixion.

Ritvon cerró los ojos un instante, tomó un profundo respiro, y miró a todos con una expresión resuelta. Conociéndolo de varios años, todos sabían que se trataba de algo grave y que no les gustaría lo que iba a decir.

— Mi primer deber era asegurar que ustedes estuvieran bien y encontrar un refugio. Ahora que está hecho, debo cumplir con ciertas promesas… —

No estarás hablando de ellas o ¿sí? – preguntó Gotshi

Ritvon solo desvió la mirada sin cambiar de expresión.

¡ESTÁS LOCO! ¡Quién sabe si aún están vivas! ¡No puedes ir solo por el mundo tratando de salvar a todos! ¡ES UN SUICIDIO! — gritó Chick completamente exaltada.

Sí, no es como Gotshi que vive aquí cerca; además son muchas – aclaró Ixion.

Lo lamento, pero una promesa es una promesa… y siempre cumplo mi palabra – afirmó Ritvon con lo que parecía calma, pero algunos hubieran descrito diferente.

Wey, no mames, no quieras ser el héroe – intentó convencer CiX.

Sé que ustedes no lo entenderán… pero es algo que debo hacer… — Sentenció Ritvon levantándose de la mesa.

Pero… — quiso objetar Chick pero fue interrumpida por Ixion.

Ya… déjenlo… ustedes más que nadie saben lo terco que es… no lo vamos a cambiar — se resignó Ixion mientras lo veía alejarse a la planta superior de la casa y nuevamente todo volvió al silencio.

No pasó mucho cuando Ritvon volvió a aparecer en la sala. Había cambiado un poco su vestimenta, reemplazando su sweater por una chamarra de piel y sus zapatos casuales por unas botas, además de portar unos guantes. En cuanto al armamento, contaba con dos pistolas en la cintura, su espada corta en la espalda baja, los Kunais de Chechel amarrados a la pierna derecha y una escopeta al hombro.

¿Y pretendes conducir el White Dragon así? Te será muy incomodo — dudó CiX.

¿Quién dijo que iría en el White Dragon? — respondió tajante Ritvon.

¡HEY! No nos puedes dejar sin Gorgor; la necesitamos para ir por víveres — Exclamó Gotshi.

— Tranquila, iré en la moto; es mucho más ágil… —

E insegura… tú de plano quieres morir ¿cierto? — agredió Chick.

Me facilita el combate y además es bastante rápida — combatió Ritvon.

¿Rápida de donde? ¿Que no te quejabas de que no tenía mucha potencia? — cuestionó CiX.

¡Ah, cierto! Lo olvidaba… les presento una nueva adquisición: Silver Wing II o como me gusta decirle “Lightning” – dijo Ritvon mientras descubría una motocicleta deportiva de color plata con rojo.

Ixion se llevó la mano a la cara de incredulidad y cierta irritabilidad — ¿De dónde sacaste eso?… olvídalo, no tiene caso discutir. Mejor dejemos que se vaya.

Thanks… espero verlos pronto. Se quedan en su casa, je — Se despidió mientras corría a la motocicleta. Al montarla miró a CiX, se puso sus lentes y asintió.

Sin decir nada, CiX dio la vuelta y corrió al segundo piso, disparando a los pocos zombies que se encontraban cerca de la cochera. La moto soltó un rugido. Se abrió la cochera y Ritvon salió a toda velocidad cerrando las puertas a sus espaldas. Los disparos cesaron. El sonido de la moto se apagó a lo lejos y nuevamente, todo quedó en silencio.


2 Responses to “Silencio”

  • Ixion Says:

    Ehhhhh hasta que, después de varios meses por fin continuaremos esta historia, aunque esté en japón yo escribiré en mis turnos así que espero que sigamos con la historia.

  • Chick Says:

    Puedes contar conmigo Ixion, seguiré escribiendo puntual. Quiero saber de ke va todo esto.

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